-y más-
jueves, 15 de enero de 2009
Nolberto Solano es oficialmente jugador de Universitario
“Llego a un gran club” fueron las primeras palabras de Ñol ante las preguntas de los periodistas asistentes. El volante estuvo acompañado del Presidente del Club, Gino Pinasco, así como de los directivos Jaime León y Julio Pacheco.
De esta manera Universitario confirma los rumores de la prensa que indicaban al volante como refuerzo del equipo de Juan Reynoso. Aunque se guardó fuerte reserva en los días previos, se va formando la plantilla que el técnico ha solicitado.
Solano, con 34 años, regresa a jugar por un club peruano después de 12 años. Como se recuerda, Solano emigró a Boca Juniors, para luego dar el salto a Europa en donde defendió los colores de Newcastle, Aston Villa y West Ham United. Antes de fichar por los cremas, jugó en el Larissa de Grecia, club donde no tuvo mucha continuidad.
sábado, 6 de diciembre de 2008
SANDRO BAYLÓN Y LA HERIDA QUE NUNCA CIERRA
Payet, Independencia - 1977
En la casa de los Baylón el parto era un ritual conocido. La partera se encargaba de todo, y los niños se peleaban por fisgonear por la cerradura de la puerta. Era una ceremonia que terminaba con el llanto del bebé. Ana respiraba aliviada. Los dolores no eran novedad. Sabía cómo respirar cuando el dolor se hacía más intenso y el sudor de su frente llegaba a las comisuras de sus labios. Esa tarde de abril nació Sandro. La casa era una fiesta con el nuevo hijo. A pesar de las precariedades, Pedro y Ana trataban que las penas sean pocas. Ese día cenaron guiso y dieron gracias a Dios. Llegó el tío Julio a ver al nuevo integrante. Esa noche fue de jarana con guitarra y cajón. El pequeño Sandro lloraba muy poco. Más bien, esa noche parecía que lo observaba todo. Su madre se quedó dormida dándole de lactar y soñando con su futuro.
La Victoria - 1999
“Zaguero goleador”, “Columna Vertebral de Alianza”, “Jugador del año”, “Baylón se va para Alemania”. Ese fue el mejor año para Sandro. La prensa lo quería y la gente también. Él mantenía el perfil bajo. Se reía por dentro. Se había comprado el paquete completo. El de las críticas y el de los halagos. Ninguno lo distraía mucho. Lo cierto era que Sandro era un jugador especial. Tenía potencia, técnica, visión de cancha. Y para su puesto de zaguero, había marcado goles importantes. Fue convocado a la selección sub-23. Y por su eficiencia, más que por su voz de mando, se convirtió en capitán. Demostraba seguridad a sus 22 años. También sentía miedo, pero eso solo lo conversaba con su amigo Quinteros, jugador de Alianza y también seleccionado juvenil. Henry le sacaba presión, haciéndolo reír. El ambiente en Alianza era festivo siempre, en la cancha y fuera de ella. No había triunfo que no se celebrara. Y en la segunda mitad del año, Alianza había encontrado su juego ideal. El Torneo Clausura, lo ganaron faltando una fecha ante Municipal. Eso significaba jugar los play-off ante Universitario. Su sueño, como todo futbolista, era salir campeón nacional para luego tentar suerte en Europa. Ya su compañero Claudio Pizarro, había logrado llevar sus goles a Alemania. Pero para un zaguero siempre es más difícil. Tampoco era una idea jalada de los pelos. Había rumores que se iba al año siguiente.
Barrio de Independencia - 1986
Sandrito llegaba los viernes del colegio, comía, se cambiaba y volvía a salir. Lo esperaban sus amigos para jugar fulbito en la loza. Miguel y Leo, le tiraban el pase siempre, no importa en qué lugar de la cancha estaban. Sandro la metía. Todo por ganar la apuesta del partido: un sol. Sandro tenía 9 años, el pelo ensortijado y los ojos brillosos. Era aplicado en el colegio y hablaba lo justo. Estudiaba en el Mariano Melgar, y le gustaba un curso preparatorio de contabilidad. Quería dedicarse a eso cuando creciera. De regreso a casa, pasaba por el taller donde trabajaba su papá Pedro. Le enseñaba el sol y contaba sus hazañas con la mirada. Ana, su madre, lo esperaba en casa sentada el lado del fogón. Soñaba con un buen futuro para sus hijos. En general soñaba siempre. Sandro irrumpía con un beso.
San Isidro - 1999
El profesor Ospina ordenó esa mañana de febrero, relajación muscular tras la práctica. Sandro solo esperaba la llamada. Le había pedido al utilero que conteste su celular. En pleno estiramiento, vio el gesto del tío Acuña y pidió permiso al profe para retirarse. Su hijo estaba por nacer. Cuando llegó a la clínica vio a Noemí y le tomó la mano. Piero Alessandro nació dos horas después. Jamás había sentido algo parecido. Los que lo vieron dicen que su juego mejoró aún más desde ese día. Y a partir de entonces, en todas las entrevistas declaraba que el mejor día de su vida fue cuando nació su hijo.
Ate - 1999
Ganarse el respeto en la cancha no es fácil. No hablo de dar miedo pegando, ni de hablar demás. El respeto del rival se gana en la cancha jugando a pecho abierto, con el corazón expuesto. Jugando con los dientes apretados y la cabeza ordenada. Esto lo sabían todos los que lo vieron jugar. El respeto que generaba Sandro iba más allá de su club. En Universitario todos hablaban bien de él. Chemo del Solar, era el primero en resaltar sus virtudes. En los clásicos lo saludaba y siempre hablaban un poco. Cuánto hubiera querido que fuese crema. Imaginaba todo su potencial. Hasta los hinchas cremas le tenía una mezcla de respeto y cariño. “Que esté en el barrio equivocado no significa que no se le admire” sostienen. Hasta el díscolo presidente crema Alfredo Gonzales se refería a Sandro como un excelente jugador. No es común este sentimiento entre los rivales más acérrimos. Si bien nuestra versión de rivalidad entre hinchadas, es una más bien light, el aceptar que un jugador contrario sea admirable era algo impensado.
Costa Verde - 2000
Mientras el mundo se deshacía celebrando la llegada del nuevo siglo, y del “fin del mundo”, Albertino Rojas, salió a trabajar con su tico esa desolada mañana de primero de enero. Regresaba de San Isidro por el circuito de playas. Esperaba encontrar a clientes que paguen lo que merecía por desvelarse en fiestas trabajando. Eran las 5:45 de la mañana y por la raido se oían boleros . De pronto escuchó el sonido de un impacto a 20 metros. El Toyota Corona negro que lo había sobrepasado 4 segundos antes, se elevaba por los aires y caía contra un poste. El taxista no lo podía creer. Se estacionó a un costado para ver qué había pasado. El carro parecía un acordeón. El interior estaba expuesto, y Albertino creyó reconocer al conductor. Era el mismo que aparecía en el diario que compró el día anterior. El mismo que había sido elegido jugador del año. No lo podía creer, sintió una pena profunda. Se puso al lado del carro de cuclillas y rezó un padrenuestro. Llegó un patrullero a los 30 minutos. Le tomaron el pulso, y no había nada que hacer. Sandro Baylón había fallecido. La prensa roja fue la primera en llegar, después llegó la de deportes. Luis Vizcarra, corresponsal del diario El Bocón, había estado celebrando el año nuevo con sus amigos. Cuando recibió la llamada pensó que era una broma más. Salió de la fiesta para oír mejor. La voz del otro lado era de mucho pesar. Se quedó en silencio un rato. Pasó por el fotógrafo y se fueron al lugar de los hechos. Nadie esperaba comisión ese día.
Eran cerca de las 7am y se juntaron alrededor de 40 personas, entre curiosos, hinchas, policías, bomberos y hombres de prensa. Cada uno estaba más incrédulo que el otro. Todos sollozaban. Habían pasado del frenesí de ser testigos del nuevo año a la pena más inesperada.
Sandro había estado celebrando el año nuevo con sus amigos del barrio. Desde que empezó a jugar de titular, Leo y Miguel le habían reclamado que ya no pasaba tiempo con la gente del barrio. El “Mudo” había prometido que se reunirían en Año Nuevo. Así lo hizo. Estuvieron conversando y recordando las épocas cuando peloteaban en el barrio. A las 4.45am recibió una llamada de Henry Quinteros. Su amigo del alma estaba celebrando en el balneario de Santa María y le pidió que vaya para allá. Sandro aceptó, y se despidió de sus amigos. En la radio de su auto escuchaba “Manolito y su Trabuco”. Sus reflejos no eran los mismos, había tomado lo suficiente como para no reaccionar ante un imprevisto.
La muerte se lleva muchas cosas. Es el enemigo declarado de todos los que aman la vida. Pero también la muerte tiene, digamos, beneficios. La muerte nos hace revisar la vida del que se fue y sin mezquindad encontrar lo mejor. La muerte te conduce directo al recuerdo de las personas queridas. La muerte pone en tu boca palabras que nunca pensaste decir, y sentimientos que nunca pensaste revelar. A Sandro, la muerte le otorgó estatus de siempre-jóven. De leyenda. De promesa y realidad. Sandro no envejecerá. Será lo que cada uno quiere que sea. Más allá de un gran jugador. Sandro salió del barrio sin ese estigma de maleante. No era el charlatán que habla lo que no juega. No, el jugaba lo que no hablaba. Llegó a jugar en Alianza en base a su esfuerzo. Se ganó el respeto de todos. Y es un recuerdo vivo en el corazón de los que aman el fútbol.
lunes, 1 de diciembre de 2008
El Viejo y el gol
Nunca un arquero empujó tanto desde el arco como Oscar Ibáñez en el clásico del fútbol peruano. Gareca entendió que en estos partidos los superhombres como Fernández no son suficientes. Va más allá de los reflejos, la elasticidad, las voladas espectaculares. Quería un referente en el arco y es lo que fue Ibáñez. Nunca fue tan Hemingway, el Viejo Ibáñez. Esperaba su turno con paciencia sabia. Sin saber si llegaría algún día. Oscar más que competir, estaba al servicio de quién quiera oír un consejo en el equipo crema. Y era como un sueño cuando Gareca le dijo con su mismo acento: Entrás!
Desde el arco se ve todo mejor. Ante las pocas llegadas de Alianza, respondía en uno o dos tiempos. Se aferraba a la pelota, como a su deseo de retirarse campeón. Así empezó a mandar al equipo adelante, él se encargaba de mantener el cero, y que los demás busquen la diferencia. Entonces todos se contagiaron, primero Candelo -al colombiano le salió todo- y luego Hurtado -predicando goles-. Fue con el primer gol de Hurtado que el buen Oscar recordó por completo la titularidad. El Viejo nunca fue tan Hemingway.
A estas alturas ya el partido estaba dominado por la U, mientras el árbitro Carrillo se desdibujaba con discutidas decisiones. Un tiro libre del aliancista Martínez puso nuevamente a prueba a Ibáñez pero ya estaba demasiado metido para fallar. A los 47 Carmona daba clase de potencia al cruzar casi todo el campo, para que Hurtado vuelva a celebrar con Dios. El Viejo festejó solo, como lo hacen los arqueros. Sentía que la batalla esta vez estaba de su lado.
Como se daba el partido, cualquier cosa podía pasar, y así como no cobró penales claros, Carrillo decretó uno a favor de Alianza que solo vio el juez de línea. Entonces por la cabeza de Ibáñez solo pasaba la idea de seguir disfrutando el momento. Quién sabe si el próximo partido será titular. Lo cierto es que los clásicos se viven así con intensidad. Y este partido tuvo de todo para Ibáñez, hasta gol en contra de Aparicio. Él sabe que esto es así, que son las pequeñas batallas las que se deben librar con dignidad. Como el Viejo de Hemingway que luchaba contra la fuerza del mar y de su presa, el Viejo también se batía en la lucha de salir airoso de estos partidos. Y quién sabe, retirarse campeón.
viernes, 14 de noviembre de 2008
Mal negocio
A pesar que el marcador del estadio Basadre de Tacna daba el resultado a favor del seleccionado peruano sub-20, la cara de Tito Chumpitaz era de goleada en contra. Fractura expuesta de tibia y peroné era el diagnóstico para Jairzinho Baylón. Por eso la cara del profesor Chumpitaz. Porque sabía que quedaba fuera del Sudamericano uno de sus mejores jugadores. Ya para entonces, el resultado del amistoso contra Chile era anecdótico. Perdimos ganando.
El jugador del Braga era el jugador diferente en esta selección. No solo por su toque fino y su técnica, sino por que nunca daba por perdida una jugada. Y en el camarín era el que más alegraba. Jairzinho no tiene poses, y no se amilana ante nadie. A pesar de no ser parte de la sub-17 mundialista de Oré, Baylón se acopló al grupo con humildad y seguro de lo que podía aportar. Le tocó jugar en ofensiva al lado de Manco. Aquel que se cansó de ser estrella antes de serlo. Por eso la cara del profe, porque no solo perdía a Baylón en la cancha, también lo perdía en el camerino.
Pero sería mezquino no reconocer la actuación peruana. En la mente de los muchachos no solo había angustia por la lesión de Baylón. Digamos que ese fue otro inconveniente. El primero fue el cambio de sede. Si bien el partido estaba programado para jugarse en Chile, una huelga hizo que el encuentro se mude al sur peruano. Aún así se vio actitud en los muchachos. Y contra todo pronóstico, la selección salió con todo. Así llego el gol de Zambrano. Y por un segundo el profe se olvidó de todo y amagó una sonrisa. Así pudimos ganar.
Se nos viene un Sudamericano, sub-20, del que nos perdimos de ser sede. La FIFA nos tachó por los problemas existentes entre Gobierno y FPF, mejor dicho entre Woodman y Burga. Pero eso nos puede favorecer. Quitémosle presión a esta selección que tiene en los hombros la responsabilidad de reeditar la actuación de los “jotitas”. Estamos tan necesitados de triunfos, y hay tanta presión (acaso más que la selección mayor) que jugar de locales puede ser perjudicial.
A semanas del torneo, y en etapa preparatoria perdimos a un jugador importantísimo, ganándole a Chile. Perdimos a Baylón en Tacna, pero también se demostró que estos chicos tienen raza y ansias de ganar. La cara del profe era de goleada en contra pero los chicos se la quieren cambiar a como de lugar. Nunca más el perder ganando.
viernes, 31 de octubre de 2008
Guevara se cansa de hacer goles
En el segundo tiempo, en la banca, la misma historia. Hasta que el profesor Uribe volteó a mirarlo. Y algo cambió. La rabia de no jugar la convirtió en gol. Y no bajó los brazos. La rabia continuaba. Anotó el segundo. Pero aún quedaba un poco de ira. Y asistió a su compañero para que convierta el tercero. Ahora si la cólera había desaparecido. Guevara estaba cansado de ser suplente y todos se dieron cuenta.
viernes, 24 de octubre de 2008
Se siguen acercando al título
Los cremas salieron con las ganas de no bajar los brazos y seguir corriendo así vayan ganando por diez de diferencia. Querían apagar el incendio. El incendio de los sponsores que amenazaban con irse por bajo rendimiento del equipo. El incendio del técnico que gesticulaba inconformidad ante la prensa y que en la interna exigía más entrega. El incendio de la hinchada que apoyaba incondicional, como siempre, pero en menor número. Quizás por eso ganaron.
jueves, 2 de octubre de 2008
UN BUEN PULMÓN
Si nos ponemos a pensar en este nuevo Universitario, a partir de la era Gareca, se nos vienen nombres como: Carlos Galván, Reiner Torres, Mayer Candelo. Miguel Torres también es pieza clave en el funcionamiento del equipo. Apodado el “Pulmón”, Torres el domingo pasado ante Melgar demostró porqué lo llaman así. Miguel aceptó sin problemas charlar con nosotros. En esta entrevista logramos conocer un poco más del discreto volante crema.
A Miguel Ángel Torres se le ve un chico tranquilo, reposado. A diferencia de lo vehemente que se vuelve en la cancha. Es titular indiscutible en el equipo de Gareca. Fue fundamental en el triunfo ante Melgar, y se le vio corriendo en Arequipa como si fuera el llano.
Siempre resalta de Miguel Torres el resto físico ¿Tienes alguna preparación especial?
-La verdad corro lo mismo que mis compañeros, por ahí resalta un poco, pero es porque hay jugadas que no voy, me quedo y a veces me sobra físico al final. Igual siempre termino fundido después de los 90 minutos. No sé, no hay un trabajo específico, puede ser producto del cuidado personal, de la alimentación: como a mis horas, descanso mis horas.
Pudieron lograr un resultado positivo en Arequipa. Un importante golpe anímico para el equipo.
-Si, un resultado difícil de conseguir por la plaza y por el equipo. El ánimo obviamente es otro, estamos contentos porque los triunfos se están dando. No se daban antes por factores que nosotros mismos desconocíamos. Cosas que no entendíamos, ahora estamos haciendo los goles. Creamos más situaciones y no estamos pensando tanto en la defensa o el medio campo.
Sus inicios
Miguel debutó en Universitario en 1999, en pleno tri-campeonato. El destino quiso que solo ocho años después pueda ser titular en el primer equipo crema. Tuvo de compañeros a grandes referentes. Incluso fue dirigido por Ángel Cappa en el 2002. Sin duda un estímulo para un chico que aún no llegaba a la mayoría de edad. Pero al ver las pocas posibilidades que tenía de alternar en el primer equipo, decidió irse al interior a buscar notoriedad.
¿Pasaste por muchas cosas antes de llegar a ser titular en Universitario?
-En Universitario, debuté a los 17 años, luego me tuve que ir a provincia para buscar la continuidad. Por suerte creo que todo ha ido en ascenso. Luego llegó una convocatoria, producto de los partidos que estaba haciendo. Espero seguir así para cada vez estar mejor y darle una estabilidad económica a mi vida.
Tuviste que tomar el camino largo para ser titular en el plantel crema, mostrándote en provincia.
-Era complicado en la época que debuté (tri-campeonato), había un equipo sólido de mucha experiencia, de grandes jugadores, estaba Chemo, Grondona, Paolo Maldonado, Goyo, El Puma, Fernando (Del Solar) estaba de suplente recuerdo. Entonces, salir en lista para mí simplemente era algo lindo y jugar era difícil. Tuve algunas oportunidades de jugar pero la necesidad de querer superarme, las ganas de querer jugar me sedujo más y por eso decidí salir de
¿Te sientes referente, por todo lo vivido?
-No lo creo. Referente se le podría decir a Oscar (Ibáñez), a Goyo (Bernales), que tienen tanto campeonatos conseguidos aquí con Universitario. Yo aparte de jugador, me siento un hincha.
Te lo digo por la relación con los juveniles. Caso Duarte por ejemplo…
-Con relación a los nuevos valores me siento muy contento, porque aparte de ser buenos jugadores son grandes personas. Como tú tocas el caso de Néstor, es un gran profesional, al igual que Gary (Correa), Irving (Ávila). Todos han demostrado dentro de su juventud una madurez increíble.
El ser humano
Miguel Ángel es un chico de casa. Aún vive con sus padres en Miraflores, es aficionado al playstation, y muere por la comida que prepara su mamá. Tiene un anhelo, jugar en Europa y reencontrarse con su hermana que vive en Italia. Cuando habla de ella, se le nota la nostalgia.
Obviamente tienes el deseo de migrar a Europa, ya que tu hermana está por allá…
-Siempre es el sueño de todo jugador aparte de llegar a la selección, migrar porque sabemos que en lo económico favorecería mucho para tu bienestar. La ilusión siempre está latente. Simplemente tengo que tratar de superarme que mejorar los errores que pueda tener, y si se me brinda la oportunidad de salir, aprovecharla. Claro, sería maravilloso estar cerca de mi hermana.
En sus palabras se siente que tiene una revancha pendiente, que quiere demostrar su capacidad para un próximo llamado a la selección. Vitrina para salir al extranjero.
¿Te ves en los planes de Chemo?
-Por ahora no, la verdad te soy sincero no, porque ya estuve en la selección y de repente no fue el momento indicado. No pude participar en ninguno de los partidos amistosos ni de eliminatorias. Pero estoy tranquilo, sé que tal vez ese no era mi momento, igual lo estoy buscando, simplemente tengo que esperar y por mi parte seguir trabajando, corregir mis errores, para aportar más adelante en un largo o corto tiempo al seleccionado.
El hincha que juega
Desde niño adornó su habitación con fotos de Universitario. En realidad se volvió hincha por tradición. Todos en casa eran cremas. Y desde chico lo llevaron al Nacional. Admiraba al equipo de Roberto Martínez, Ronald Baroni, el Puma Carranza. Por eso fue duro tomar la decisión de partir a buscar un nuevo equipo. Pero sus ganas de superarse y su profesionalismo pudieron más.
Siendo un hincha como eres y habiendo estado en ambos lados de la cancha ¿qué se siente jugar por Universitario y qué se siente jugar en contra de tu equipo? ¿Hay algún conflicto interno?
-Eso puede ser hasta antes que entres al campo, porque cuando me ha tocado jugar en contra, con Cienciano, con Bolognesi o con Boys siempre he tratado de hacerlo de la mejor manera y entregándome al 100%. No porque soy hincha de la U voy a jugar menos o más, pero obviamente dentro del campo cuando ganaba la U me alegraba. Y ahora que soy miembro nuevamente del plantel es una satisfacción doble.
¿Eras de ir a la barra?
-Muy poco, no te voy a mentir. No soy fanático, pero sí soy un hincha. No era de ir a Norte pero sí iba a Occidente con mi familia, algo tranquilo. Me gustaba ver los partidos de la U.
Apropósito de ser hincha, se te ve cómodo jugando con Reiner Torres. Se entienden bastante ¿verdad?
-Es cierto, con Reiner nos une el sentimiento de ser hinchas de Universitario, que por ahí es un plus. Con respecto al juego, hacemos lo que el profesor trata de plasmar dentro del campo, yo estoy jugando de carrilero y Reiner me cubre las espaldas y cuando él sale yo lo cubro. Yo me siento cómodo jugando con él, y es producto de que Reiner no solo es un jugador que quita pelotas sino que también crea peligro. Eso me facilita las cosas.
Y con el profesor Gareca ¿Cómo es tu relación?
-A pesar que el año pasado me la pasé lesionado, el confió en mí para este año. Me pude mostrar poco el año pasado. Me brindo el apoyo, me entendió, sabia que estaba pasando por un mal momento, pero que la mala racha (de las lesiones) tenía que acabar. Se dio y con mi cuidado y con el trabajo que realizo dentro del campo, le estoy retribuyendo la confianza que me brindó.
Importante característica del profesor: la confianza. Un ejemplo claro es Malingas.
-Sí, no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. Roberto es un gran jugador y una gran persona. No le estaba yendo bien. Pero, se le abrió el arco al goleador, y yo rescato mucho la fortaleza que ha tenido, a pesar de las críticas que ha recibido. Se supo reponer. Esperamos que se le siga abriendo el arco.
Campeonato
Miguel es campeón del Apertura, pero eso no es suficiente. Su anhelo es conseguir el Título Nacional y para eso trabajan. Quiere saborear este campeonato y sentir que fue parte de él. Ya anteriormente salió campeón con Universitario pero no lo siente suyo.
¿Como viviste el título?
-Fue maravilloso, había sido campeón con la U en el 2000 en el tri-campeonato y en el 2002 con el profesor Cappa, pero como te repito no había tenido mucha continuidad, pero este año fue diferente. El profesor Ricardo me brindó toda la confianza y bueno fue una experiencia inolvidable.
¿Crees que llegarán a ubicarse dentro de los siete para tentar el título Nacional?
-Vamos poco a poco, paso a paso. Sabemos que el camino es duro es difícil, y estamos revertiendo este mal momento, pero yo confío mucho en la capacidad de mis compañeros. Sí, confío.
martes, 16 de septiembre de 2008
Sport Ancash avanza en la Copa Sudamericana

(Huancayo-16set) En encuentro internacional de revancha disputado esta tarde en Huancayo por la Copa Sudamericana, el Sport Ancash derrotó holgadamente por 4-0 al Ñublense de Chile.
Los ancashinos ya habían batido la valla mapocha en 3 oportunidades al término del primer tiempo con tantos de Martínez (14'), Cartagena (39') y Calheira (41'). Y fue al final del encuentro (90'), cuando Carlos Flores anotó el definitivo.
Los locales lograron avanzar a la siguiente fase de la Copa Sudamericana ya que en partido de ida con el Ñublense el resultado fue 1-0 a favor de los chilenos.
El encuentro no se pudo disputar en el Rosas Pampa de Ancash por estar en etapa de remodelación, es por este motivo que se jugó en la ciudad de Huancayo a más de 3mil m.s.n.m.
El conductor del equipo, Cuquín Flores, se refirió así del título: "El equipo siempre creyó en el triunfo. Sabíamos que el 1-0 era remontable. Estábamos seguros de eso.
domingo, 14 de septiembre de 2008
Alianza gana clásico de visita

(Lima-14set).-Alianza Lima ganó por 2-1 a Universitario esta tarde en el estadio Monumental, en encuentro disputado por la décima fecha del Torneo Clausura Copa Cable Mágico.
Universitario abrió el marcador a los 67' cuando el arbitro Victor Hugo Rivera cobró un penal a favor de los cremas, tras falta del arquero Libman a Hurtado. El encargado en ejecutar el penal fue Mayer Candelo. Luego a los 73', Gonzales Vigil anotó de cabeza, tras una salida al vacío del arquero crema Raúl Fernandez, igualando de esta manera el resultado. El tanto definitivo lo puso Wilmer Aguirre, a los 75' después de una buena jugada de Quinteros.
Un hecho resaltante en el partido fue la expulsión de Rabanal a los 35', después de una falta artera a Corzo, lo que hizo que los cremas jugaran más de la mitad del partido con 10 hombres.
El resultado pone como penúltimo en la tabla de posiciones a Universitario por lo que se rumora la salida del técnico Gareca, y mañana al mediodía se reunirá la comisión de Futbol para definir la continuidad del argentino.
Por su lado Alianza escaló hasta el noveno lugar, y en la proxima fecha le tocará enfrentarse con Cienciano del Cusco en el estadio de Matute.

